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aditivos archivos | Blog Bioselecta

19

Ene
2016

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In Cultura BIO

By bs_admin

Conservantes: omnipresentes en el súper

On 19, Ene 2016 | No Comments | In Cultura BIO | By bs_admin

alimentación sin aditivos

Alimentación sin aditivos

 

Aditivos químicos: habituales en el etiquetado

Colorantes, edulcorantes, emulsionantes, saborizantes, conservantes… los aditivos químicos están presentes en el súpermercado y en nuestra vida diaria a veces no somos conscientes de los efectos nocivos que tienen para nuestra salud. Hoy hablamos de los conservantes.

 

El uso de conservantes en la industria alimentaria

Los conservantes son aditivos alimentarios que son usados de forma continua en la industria alimentaria con el fin de inhibir o retardar procesos naturales como la oxidación, y la aparición de bacterias o microorganismos. Por causas productivas y comerciales se utiliza un exceso de sustancias químicas conservantes, que van ensuciando progresivamente las propiedades naturales de los alimentos. Los principales conservantes son éstos:

 

Los nitratos y nitritos

Son sustancias antimicrobianas que retrasan el deterioro de los alimentos provocado por bacterias, levaduras y moho. Están presentes de manera habitual en productos cárnicos y embutidos.

Tienen un efecto positivo: inhiben la formación de bacterias patógenas que dan lugar al botulismo. La parte negativa: los nitritos se transforman en nitrosaminas en los productos cárnicos, dichas sustancias están consideradas cancerígenas.

 

Sulfitos

Son derivados del azufre, conocidos como sulfitos (E220-E228). Los más habituales en las etiquetas son éstos: dióxido de azufre (E220), sulfito sódico (E221), sulfito ácido de sodio (E222), metabisulfito sódico (E223), metabisulfito potásico (E224), sulfito cálcico (E226), sulfito ácido de calcio (E227) y sulfito ácido de potasio (E228).

Se usan para prevenir la oxidación y para mantener el color original de los alimentos evitando la decoloración o el oscurecimiento. Evitan la aparición de bacterias y levaduras en alimentos y bebidas como el vino, zumos y las verduras.

También los sulfitos se encuentran de manera natural en alimentos que han sufrido un proceso de fermentación, como el vino y la cerveza, aunque las concentraciones en estos alimentos son muy bajas.

Hasta aquí las ventajas, pero hay una serie de inconvenientes probados: el uso de sulfatos se asocia a reacciones corporales de tipo alérgico en la piel e, incluso asma. En España está prohibido el uso de sulfitos en frutas y hortalizas cuando se vayan a consumir en fresco. Tampoco en carnes, pescados y mariscos, ya que destruyen la vitamina B1.

Los sulfatos sí están permitidos en los siguientes alimentos: fruta desecada, productos de bollería y pastelería con frutas desecadas, mermeladas, frutas glaseadas, aderezos para ensalada, bebidas (zumos, vino y cervezas), sucedáneos de carne, pescado y crustáceos, salchichas y longanizas frescas, crustáceos frescos, congelados y ultracongelados, crustáceos y moluscos cocidos, y patatas procesadas.

 

Benzoatos

Son muy empleados en la industria alimentaria por su actividad antimicrobiana, por su efecto anti bacterias y hongos. En el etiquetado aparecen con los siguientes números: ácido benzoico (E 210), benzoato sódico (E 211), benzoato potásico (E 212) y benzoato cálcico (E 213).

Por ello está permitido el uso de estos aditivos en productos ácidos como bebidas refrescantes con acidulantes, zumos, chicles, encurtidos, mermeladas y confituras y diversidad de salsas. Sin embargo estas sustancias pueden ser muy peligrosas, dar lugar a síntomas alérgicos en la piel como las urticarias o asma, gastritis, y su acumulación en el organismo puede ser cancerígeno.

 

Sorbato potásico

Este conservante (202) se utiliza de forma muy común en dulces, bollería, salsas, yogures, lácteos, mantequillas y mermeladas, aceitunas o productos cárnicos.

En general no se considera nocivo aunque diversas fuentes indican que puede alterar la flora intestinal, ya que pueden inhibir o destruir levaduras presentes en el organismo humano. Puede reaccionar con nitritos y causar alteraciones en espermatozoides y óvulos, y también puede producir alergias.

 

Consideración final

Actualmente las legislaciones aprueban estos aditivos químicos como aptos para consumo humano, basándose en tolerancias y estudios realizados individualmente, sin embargo son potencialmente peligrosos una vez que se combinan y reaccionan internamente en nuestro organismo. Muchas de las combinaciones no están probadas y todavía queda mucho por decir.

En BioSelecta somos muy conscientes de estos peligros y apostamos por conservantes naturales, muchos de los cuales existen de manera orgánica en los alimentos. La agricultura ecológica no permite el uso de conservantes de síntesis química.

En posteriores post hablaremos de los conservantes naturales y sus beneficios para la alimentación.

BioSelecta. Natural is Better.
Imagen vía: Nora Luther

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